La transformación digital nos está aportando un sinfín de oportunidades para todo tipo de organización, desde un incremento de productividad y mayor eficacia, hasta llegar a un mercado más grande donde desarrollar nuestra actividad profesional. Según el MIT Sloan Management Review, las empresas que han adoptado la transformación digital son un 26% más rentables que sus competidores promedio de la industria y ven una valoración del mercado un 12% más alta. Para muchas organizaciones, las piezas ya están listas para adoptar las tecnologías básicas que impulsan este proceso: nube, automatización y tecnologías de análisis avanzado. Soluciones muy potentes a nivel empresarial, pero todo eso se puede volver en nuestra contra si no adaptamos los diferentes procesos de negocio a los actuales requerimientos de seguridad.

IDC pronostica que el gasto mundial en tecnologías y servicios que permitan la transformación digital alcanzará los 1.97 billones de dólares en 2022. Unas capacidades digitales aplicadas a procesos, productos y activos que sustentan la manera de hacer negocios de hoy, derribando barreras en pro de una mayor globalización. Sin embargo, la adopción de estas tácticas acarrean una serie de inconvenientes a resaltar: el aumento asombroso en la cantidad de ciberataques perpetrados y dirigidos a estas nuevas tecnologías y dispositivos.

Dada la agilidad y rapidez con la que se produce ahora todo y al volumen de información que gestionamos directa o indirectamente, cualquier vulnerabilidad de seguridad, por pequeña que sea, puede dar al traste con un trabajo bien hecho durante tiempo. No podemos obviar que muchos de los ataques además del daño que hacen, tienen consecuencias legales. Tenemos la obligación de denunciar en 72 horas si sufrimos un ataque y gestionamos datos de carácter personal de ciudadanos europeos, según el Reglamento General de Protección de Datos 2016/279 (RGPD) de la Unión Europea. Al margen de éstas y del perjuicio en horas de trabajo o de ausencia de éste al tener que parar la producción o los servicios que ofrecemos, existe otro que puede incluso llegar a ser peor: el que afecta a la reputación de la empresa.

El proceso de transformación digital tiene que ver no solo con la introducción de las nuevas tecnologías, sino con la nueva mentalidad y forma de trabajar de una empresa. De ahí que se busque optimizar los procesos productivos al máximo en un entorno cada vez más digitalizado, y que los cibercriminales se aprovechen de ello para desarrollar su actividad delictiva. El último caso ha venido propiciado por la crisis sanitaria global por COVID-19, lo que ha conllevado que muchas personas hayan tenido que convertir los equipos informáticos de sus viviendas en las nuevas herramientas de trabajo. Y ya no solo eso, los equipos corporativos han sido desplazados a los hogares de los trabajadores, fuera del perímetro de seguridad habitual que es la oficina, aumentando la superficie de ataque y disparando los casos de compromiso de estos dispositivos, poniendo el peligro toda la red corporativa en su conjunto.

Si bien es cierto que en los últimos años hemos visto incrementado el gasto en seguridad empresarial más de 112.000 millones de euros a nivel global- según Gartner- lo que equivale un 8% más respecto al 2017, las cifras están lejos de tapar el agujero en sus cuentas provocado por los ciberataques. Según un reciente informe las compañías podrían incurrir en 5,2 billones de dólares de costes adicionales y pérdidas de ingresos, a nivel global y en los próximos cinco años, como consecuencia de ciberataques. Esto se debe precisamente a que la dependencia de modelos de negocio basados en Internet y las nuevas tecnologías digitales que lo hacen posible, sobrepasa la capacidad de las compañías de introducir medidas de protección adecuadas para salvaguardar sus principales activos.

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Ciberseguridad para adoptar tecnología segura_

La tecnología impulsa la necesidad de la transformación digital a la vez que respalda la digitalización de una organización lo que significa, como hemos visto, que cada vez hay más datos que controlar y más puertas de entrada a los sistemas. El uso de Machine Learning y la Inteligencia Artificial (IA) puede ayudar a abordar este problema y a la vez mitigar los temidos skills gap. Estas tecnologías pueden recopilar y analizar datos, rastrear amenazas, buscar vulnerabilidades, responder a brechas, y así reducir la carga de trabajo al equipo de IT.

El portfolio de Cytomic, unidad de negocio de Panda Security con servicios y soluciones para el segmento Enterprise, está orientado a mejorar la postura de seguridad de tu organización reduciendo significativamente la superficie de riesgo, evitando la ejecución de cualquier tipo de aplicación maliciosa y detectando, en tiempo real, exploits en memoria e indicadores de ataque malwareless. Desde el punto de vista de protección, algunas de las ventajas que la tecnología avanzada puede aportar a nuestra organización en la adopción de nuevas tecnologías son:

  • Prevención. Con IA, se pueden desarrollar sistemas para buscar errores de seguridad y desplegar soluciones en tiempo real.
  • Detección. La IA puede ayudar a los analistas de ciberseguridad a analizar los incidentes de alto riesgo y a investigar las amenazas.
  • Respuesta. El Machine Learning y la Inteligencia Artificial pueden segregar las redes para aislar activos o redirigir a los atacantes para que no descubran vulnerabilidades o datos valiosos.

En transformación digital, la nueva forma de trabajar y la protección de los dispositivos que la hacen posible, deben ir de la mano. No podemos olvidar cambios significativos como es el teletrabajo, con el cambio de gestión de sistemas y equipos que lleva intrínsecamente esta digitalización. Aunque los riesgos en ciberseguridad asociados no pueden eliminarse, las empresas deben tener presente el aumento de estos riesgos y considerar medidas razonables y prácticas para mitigarlos.

Eligiendo la solución de ciberseguridad para mi empresa: ¿qué debe tener?_

Mucho más allá de disponer de controles preventivos como los firewalls, o los tradicionales antivirus, hoy necesitamos una aproximación más global e integrada de todas las áreas de la seguridad. En este contexto de digitalización empresarial, la propia forma de comprar y vender seguridad en el mercado ha cambiado también de modo radical. Según aseguran analistas independientes del sector TIC, las empresas del sector ya no venden seguridad sino que ésta se ha convertido en una palanca necesaria para vender cualquier aspecto relacionado con la tecnología: cloudbig data, Internet de las cosas, movilidad…Digamos que la ciberseguridad se ha convertido en un ‘building block’ para casi cualquier aspecto.

Para una transformación digital segura, cobra especial importancia contar con un proveedor de soluciones de ciberseguridad avanzada y servicios gestionados como Cytomic, ante la necesidad de monitorización de datos de nuevos equipos conectados, la reducción de la superficie de ataque por el trabajo en remoto, la explotación de vulnerabilidades y la fatiga por el aumento de demanda de tareas a realizar por los equipos IT y SOCs de grandes compañías.

Por ello, en Cytomic ponemos a tu disposición una combinación de soluciones de ciberseguridad avanzada y servicios que previenen, detectan y responden a cualquier tipo de amenazas. Así podrás tener el control de todos los procesos en ejecución, y podrás reducir la superficie de ataque. La aplicación a la ciberseguridad de las tecnologías básicas en cualquier proceso de transformación digital – cloud, automatización y análisis avanzado e Inteligencia Artificial- convierten a las soluciones de Cytomic en tu mejor arma contra el cibercrimen.

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